Este indigente se hizo viral después de recibir un cambio de imagen y toda su vida cambió

La Salvajería, un salón de belleza de Palma De Mallorca, España, recientemente publicó un video increíble sobre un indigente local de nombre José Antonio.

De acuerdo con Santi Oliva, director del video, Salva García, propietario de La Salvajería, conocía a Antonio hacía años y había intentado varias veces llevarlo a su salón para hacerle un corte de cabello.

Finalmente hace 18 meses, Antonio accedió.

“Al principio no fue fácil convencerlo, pero al final aceptó, sin saber que le ayudaríamos a cambiar su vida de verdad”, dijo Oliva.

Arreglaron su barba.

Recortaron su cabello.

Emparejaron sus cejas.

Pero no se limitaron al cabello, le pusieron un atuendo nuevo, también.

Y luego llegó el momento de la verdad.

Luego Oliva llevó a Antonio a la plaza donde solía pasar el tiempo para ver si alguien lo reconocía.

El cambio de imagen de Antonio se hizo viral, siendo visto millones de veces en Facebook, ¡pero las buenas noticias no terminan con un corte de cabello!

Oliva dijo que por una año y medio, su equipo mostró el video a empresas privadas y públicas con la esperanza de encontrar una que quisiera trabajar con ellos. Finalmente encontraron una empresa privada, quien desea permanecer en el anonimato, dijo, que ha ofrecido a Antonio un lugar para dormir.

El ayuntamiento local incluso ayudó a Antonio a actualizar todos sus documentos. También recibió una operación en sus ojos. Antes del video, él era prácticamente ciego. “Él tiene todos los documentos, ha recibido varias revisiones médicas, y ha podido recibir la operación en sus ojos”, dijo Oliva.

La siguiente meta es intentar ayudar a Antonio a encontrar un trabajo. “Por eso hemos publicado el video, para ver si puede obtenerlo”, dijo.

Antonio le dijo al The Daily Mail que después de tres décadas de mala suerte ahora espera encontrar un empleo.

“Mi nueva apariencia me ha ayudado a lidiar con la forma en que me siento por dentro. Ha tenido muchas consecuencias prácticas”, dijo. “No había forma de que pudiera haber encontrado un lugar para quedarme antes. Habría sido rechazado. Ahora vivo en una habitación en una casa compartida, la cual me cuesta alrededor de US$200 con electricidad incluida”.

Te ves muy bien, Antonio.